Construido en 1377 y morada del famoso Príncipe Vlad en el siglo XV, el legendario castillo del Conde Drácula parece que ya tiene nuevo propietario. Roman Abramovich se encaprichó de él y ha adquirido esta monumental construcción abonando por su compra unos 50 millones de euros, poco menos que una propina teniendo en cuenta que su fortuna está estimada en unos 12.000 millones.

Desde que en 1990, Tras la caída la dictadura de Ceaucescu, la princesa Ileana regresó a Rumanía mucho se habló acerca del destino del histórico edificio. Por fin, el pasado mes de mayo la familia Habsburgo recuperó su propiedad previo pago de 20 millones de euros y hace apenas dos semanas se dio por hecha su venta a la ciudad de Brasov, que tenía en estudio la construcción de un parque temático dedicado a Drácula en un plazo no superior a los cinco años.

Sin embargo ayer apareció por sorpresa el nombre del multimillonario ruso, quien de forma meteórica habría llegado a un acuerdo con los propietarios para adquirir el legendario castillo por esos 50 millones de euros, una cifra a la que las autoridades de Brasov advirtieron que no podrían llegar de ninguna manera.

¿Y qué pretende Abramovich con esta última extravagancia? No se sabe a ciencia cierta pero mientras por un lado se apunta a su deseo de diversificar sus negocios con esta entrada por sorpresa en el mundo inmobiliario (en Londres es propietario de no pocos edificios de gran valor), por otro se rumorea que el destino de su nuevo ‘juguete’ sería, como ya se apuntaba en los deseos iniciales de los rumanos, la construcción de un parque temático con el famoso Drácula de protagonista.

Claro que antes de todo eso le dará toda la publicidad posible al castillo. ¿Cómo? Nada mejor que llevando hasta allí, al corazón de la Rumanía más legendaria y tenebrosa, la presentación oficial del Chelsea de la próxima temporada. Con o sin Mourinho, probablemente sin él, pero con los Terry, Lampard, Shevchenko, Drogba y compañía como mejor reclamo para que el castillo que fue morada del terrible ‘Vlad el empalador’, que pasó a la leyenda como el Conde Drácula y que volvió a la popularidad desde la famosa novela de Bram Stoker.

La propiedad tiene un nuevo dueño: Roman Abramovich.

P.D: Haber si luego le dará por la sangre…